Él te ama incluso cuando tú te odias

Cortesía por Pexels

Por Gerald Gambale

Señor, conoces cada parte de mi corazón y todavía, me dices que me amas. Así de grande es Su amor”.

Amor, no es igual que apoyo y aceptación. Cuando pecamos, cuando herimos a Jesús, cuando ofendemos a Su madre, cuando desobedecemos su voluntad, cuando más lejos queremos estar de Él, Él nos espera con los brazos abiertos. Quiere perdonarnos, quiere que estemos cerca de Él, pero nos aferramos al pecado y estamos cómodos con nuestra maldad.

Así fue para , una batalla interior que hasta el día de hoy me atormenta. Le pido a Dios que me quite estas tentaciones y deseos que están contra Su voluntad, mas soy humano y el pecado es parte de vivir en la tierra.

Yo tengo que pasar por el trabajo de rechazar el pecado, tengo que luchar contra tentaciones y activamente buscar la misericordia de Dios. Le pido, que me de la fuerza de rechazar todo lo que no le agrada y que transforme mi corazón.

Me acerco a un punto donde ya estoy gozando de su paz, ya que reconocí mis pecados y estoy dispuesto hacer lo que pide de mí. Me siento menos triste, menos desconsolado, y más seguro de mi vocación.

Aún me cuesta entender la situación, ¿por qué algo que aparenta ser bueno y amoroso es pecado?

Pero algo que aprendí, me ha dado paz:

El mundo te ha hecho creer que ciertas cosas son necesarias, pero Jesús nos dio todo con su sacrificio. No estamos para estar “felices” sino para amar y hacer la voluntad de Dios. Y ahí es que encontrarás la verdadera felicidad. Quiero que sepas que cada vez que yo -me expresó el sacerdote- elevo el pan, estás viendo a un Dios que te ama más de lo que pudiera amar un humano. Lo hago para los que se sienten rechazados y odiados, porque quizás no tienen a nadie en su vida que les crea, por eso te presento a Jesús vivo que te ama y te conoce. Acércate a Jesús y confía en Él. El sacrificio lo hizo para nosotros, eso te incluye.

Hay experiencias que viven los jóvenes que muchos no ven y no entienden. Le quitan la validez de su dolor, en vez de acogerlos con amor. No necesitas tener todas las respuestas para amar a Jesús. El camino no es fácil. Jesús no vivió una vida fácil y cómodo, así que, si queremos ser semejantes a Él, hay que hacer sacrificios y tomar decisiones difíciles: amar a los que no queremos amar, hacer el bien, hacer actos que agradan a Dios a través de la comunidad y de las personas que te rodean, encontrar tu vocación y llevarlo a cabo con amor. Tener el valor de hacer cosas a pesar del miedo. Discernir entre lo bueno y lo malo. Ser misericordiosos con los que nos lastiman y hacer todo esto y más, pensando en la gloria de Dios.

Nadie dijo que era fácil.

Dios nos ama, aun cuando caigamos en pecado, Él solo espera que nos arrepintamos y que sigamos caminando. Él te ama incluso cuando tú te odias, Él está dispuesto a perdonarte incluso cuando tú te atormentas, Él nos ofrece todo, pero a nosotros nos toca dar el sí y recibir las gracias que nos ha preparado.

Algún día daré mi testimonio completo, sin embargo, aún siento en mi corazón que no estoy listo. Me falta mucho, y entiendo que todavía no es mi tiempo.

Les comparto que estoy en este proceso, y sentir el amor de Dios es lo más bello de mi vida. Así que puedo ver que realmente solo Dios basta, y si así de bello es su amor cuando estoy aquí, no puedo esperar gozar eternamente de Él cuando esté allá.

Esa es la meta.

Leave a comment

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close